martes, 17 de abril de 2012

Relatos de Temor y Olvido

Y fue que ellos a la sombra de sus dolores salieron en busca de la luz en plena oscuridad. No quisieron esperar el mañana, el amanecer del nuevo día.
Y ocurrió que en el eclipse de sus iras hablaron el idioma de las sombras, y fue a partir de ese instante que de los hermanos en tinieblas les resonaron sus ecos, sus murmullos.
Seducidos por sus voces, los siguieron, y fue que al ver los destellos de luz en su peregrinación de antorchas no pudieron volver atrás, fascinados por la noche los siguieron hasta donde se reunían a adorar a la luna y sus reflejos.
Y allí sucedió que hablaron con los trashumantes de las tinieblas y estos le compartieron de su oscuridad.
Y ocurrió que ellos convocaron a los hombres perdidos a dar testimonio y fue cuando estos les relataron de sus luchas heroicas en los mundos de las sombras. Les contaron de sus encuentros con los temidos fantasmas del pasado, de las penas de las almas perdidas, de las injusticias de los dioses. Pero también les relataron las historias de sus héroes, hombres convertidos en ídolos, hombres que se hicieron dioses, hombres que des-cubrieron los fuegos y sus usos ocultos. Les de-velaron los poderes de los colores primarios, los kiplot del amarillo codicia, el rojo lujuria, y el azul soberbia.
Y ocurrió que ellos cahabitaron con sus sentires, y compartieron sus heridas abiertas.
Y sucedió que en las profundas cavernas, bajo el reflejo de la luna, celebraron la reunión de los elegidos, y bebieron el vino agrio de la ironia y comieron el pan amargo de su soledad

Fernando O. Pascua
28/12/11